Mostrando entradas con la etiqueta me pregunto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta me pregunto. Mostrar todas las entradas

Mi regalo de reyes

domingo, 6 de enero de 2013

Día de Reyes Magos…se supone que siempre ha de ser un día especial, cargado de emociones, un despertador silencioso que cada 6 de enero al alba suena para abrir los ojos de los niños y puede que de algún adulto también. Bien, no es triste decir, que en mi caso no fue, ni es así. La emoción que representa a día de hoy, este día, es la de tener suerte y que en el primer cachito de roscón aparezca el “regalito”, esa figurita inservible, pero, coleccionable… No tiene nada que ver con esa ilusión infantil que fomentan hasta que un día desaparece, no, no me malinterpretéis, tengo buenos recuerdos de este día, recuerdos, colocando los zapatos en fila, llenando los vasos de leche, sonriendo a mi madre, vigilando a mi abuela…porque, aunque no rompiese papel de colores, siempre he tenido algún “regalo”. Inocencia rota desde hace muchos años, que, algunas veces se me hace difícil salvaguardar. Hoy, por un momento me he olvidado y al despertar he ido corriendo a buscar mis zapatos, porque sabía que en uno de ellos, estaba mi regalo: 
 

" Buenos días querida niña, un regalo para todo el año como tú siempre has querido:

Tus Propósitos para el 2013:

1… Sonríe, sin excusas, Sonríe. Si la has perdido, búscala, no te será difícil encontrarla…

2… Abre los ojos…mira a tu alrededor…

3…Escucha atentamente los extraños balbuceos ajenos, escucha atentamente a tu voz…

4… Insiste en tus sueños…

5… Desiste de quién no te hace soñar…

6… No busques al destino en cada señal…únicamente, síguelas…

7… No tengas miedo…

8… Enamórate del silencio…

9…Si no terminas lo que empezaste, no pasa nada… Este año el reloj empieza de nuevo, pero no dejes que   suene…

10… No sufras por nadie y ese nadie te incluye a ti…

11… Ama de la misma manera en la que te amen y dile al amor que lo estas esperando…

12… Renuévate cada día…

13… Te lo mereces, así que, sé FELIZ…

Atentamente, Los Reyes Magos de Oriente."

Mil y un ruidos

miércoles, 12 de enero de 2011

¿Por qué mi vecino de arriba tira al suelo y siempre a la misma hora las canicas y los céntimos que tiene en los bolsillos? ¿Y por qué leches tiene canicas a su edad?...


¿Por qué todos los fines de semana, a horas tempraneras, deciden dónde van a ir los maravillosos cuadros que se han comprado? ¿Y por qué aporrean todas las paredes de la casa sin soltar el martillo para descansar al menos, no sé, hasta las 12? ¿Acaso van a empapelar todo con lienzos?...

Y… ¿Por qué el vecino de vete tu a saber que piso, entra todos los días saludando con un efusivo y vocifero “¡hola cariño, ya estoy en casaaaaa!” a las 5:30 horas de la mañana?...

¿Por qué, siempre en el momento más interesante de la película, las vecinas de al lado se ponen a parlotear contando lo que han hecho durante el día y cuanto más se sube el volumen, más alzan la voz ellas?...

¿Por qué el cartero, agentes de seguros/internet/compañías eléctricas/gas llaman a todos los pisos por el interfono, pero insisten más en el de una?...

¿Por qué escucho y huelo, como se está preparan una comida riquísima en la cocina y al levantarme y no ver a nadie, me doy cuenta de que es en casa de mi vecina?...

Y por último…
¿Por qué, por qué, por qué a las 02:30 horas de la madrugada tengo que escuchar esos golpes rítmicos, esos gemidos fingidos y esa traca final, que parece va acabarse el mundo en casa de mis vecinos? Él, acabará feliz, pero dudo que después de ese minuto y medio ella pueda decir lo mismo…
En fin, que no me quejo, pero cuando acabe de pagar la hipoteca, yo me largo a una casita y cuanto más perdida esté en el bosque, pues mejor…

Imagen cedida por Anma

¿Dónde está?

martes, 21 de septiembre de 2010
¿Dónde está?

Esa es la pregunta esperando unas palabras que la contesten, esperando una respuesta aunque sólo sea fugaz.
Quizás, no sea esa la cuestión que debemos plantearnos, puede que lo que tengamos que decir sea una afirmación, que de nuestras bocas, salga ya la respuesta, sin preguntas, sin dudas, palabras claras y concisas, deseos profundos y sinceros, sueños dispuestos hacerse realidad.

Puede, que sea eso lo que tengamos que hacer.
Y, si es asi, ¿Por qué no lo hacemos?, ¿Miedo?, ¿Inseguridad?, ¿o simplemente que aún no lo tenemos claro?.
Nos lo preguntamos una y otra vez.
Encontramos palabras que casi responden una duda, pero aún así, seguimos y no dejamos de formular interrogantes en nuestra mente:
¿Cómo hemos de juntar la pistas para llegar al final del juego?
¿Dónde se esconde el tesoro, si no hay mapa que indique dónde está?
¿Cuál es el camino a seguir si no hay ningún sendero frente a nuestros ojos?
La pregunta de ayer sigue siendo la de hoy y probablemente la de mañana o puede que tengamos otra dispuesta en nuestra mente.
Si se está atento, escuchando todo lo que tenemos a nuestro alrededor, encontraremos la respuesta.
Es así de simple, todo lo que necesitamos saber está a nuestro lado, todos los interrogantes de la vida se nos plantean a lo largo de los minutos que vivimos y las respuestas están delante de nuestros ojos.
Algunas veces disfrutamos de lo que tenemos cerca, pero nunca lo vemos, cuando caminamos, no nos paramos a oler la hierba, no nos impregnamos del sabor de la mañana, no miramos al cielo viendo como las nubes arropan al sol, no dejamos que el viento nos acaricie, no observamos a la gente que pasa por nuesto lado, no disfrutamos aunque pensemos que lo hacemos.
Y todas las incógnitas, dudas, temores, alegrias, soluciones, vamos, la salsa de la vida, la Felicidad, está ahí, delante de nuestros ojos, esperando vernos sonreir mientras nos deleitamos con las pequeñas pero a su vez inmensas cosas que la vida nos ofrece.
En definitiva, lo único que sé, es que las preguntas siguen siendo las mismas y como últimamente dejo que los minutos pasen despacio por mi vida, camino lentamente saboreando todo lo que encuentro a mi alrededor, sonriendo sin ningún motivo aparente frente a todo lo que veo, puedo decir que la respuesta para mi es: PRONTO.

Esas dos palabras

miércoles, 18 de agosto de 2010

¿Qué contestaríais, cuando de repente, sin esperarlo, os sueltan esas dos palabras que algunas veces deseas oír y otras estás deseando decirlas? Pero que da la casualidad, de que ese momento en el que te lo están diciendo, no es precisamente ni el lugar, ni la voz de quién quieres que te formule la maravillosa frase.

¿Qué contestas? Cuando ves, que esos ojitos se llenan de ternura y en su boca hay una sonrisa idiota, de enamorado, esperando que de tu garganta salga algo más que el silencio.

¿Cómo le dices al Amor, al que tienes delante, que vuelva en el tiempo unos segundos y recapacite bien lo que acaba decir, antes de volver a decirlo?

¿Cuál es la respuesta? ¿Si todavía están en el aire esas dos palabras, pululando, buscando un lugar en el que aterrizar. Y ahí delante, el rostro esperanzado del Amor soñando bien despierto ser correspondido?

¿Cómo respondes a una pregunta que no se ha formulado, pero que necesita una contestación? Teniendo en cuenta, que no puedes hablar, que casi no puedes pensar, porque estás intentando disimular todos y cada uno de los gestos de tu rostro para que no se note el asombroso susto que te acabas de llevar. Que no notas latir tú corazón, porque se ha parado, haciendo que lo único que escuches sea el susurro de esas dos palabras, que poco a poco se van convirtiendo en gritos.

¿Cuáles son las palabras correctas que hay que decir? Cuando has dicho y redicho millones de veces, que esas dos palabras son sagradas, que nunca pueden romperse, que jamás deben obligarte a decirlas.

¿Qué contestaríais?

Qué alguien me lo diga.

¿Cómo le rompes el corazón al mismísimo Amor?






Retorciendo palabras- Fangoria

"Sin música la vida sería un error" . Friedrich Nietzsche. (Silbermond- Symphonie)

domingo, 13 de junio de 2010

Cuanta razón tenía…y tiene.


No importa la clase de música que sea, escucharla, es una auténtica maravilla. Ya puede ser instrumental, moderna o clásica; que te reviente los oídos por el intenso y nervudo sonido o melódica y tierna como un panecillo de chocolate recién horneado (podía haber escogido otra definición, pero creo que ésta queda muy bien…)

Me gusta todo tipo de música, alguna más que otra he de decir también, pero, todo depende del estado de ánimo que tenga o de lo que esa música me haga sentir….Quiero decir: Aún sin saber lo que significan esas palabras en ese lenguaje que puede sonarme un poco o absolutamente nada, que la melodía que la acompaña pueda hacer que me estallen los oídos si la escucho un poco más alto de lo normal, la sensación de bienestar, de identificarme completamente con lo que dicen sus notas y sus incomprensibles (hasta que consigo traducirlas) letras es tan gratificante como real.

Saben lo que siento, pueden describir mi vida o pueden hacerme sentir bien.

¿Y por qué? ¿Cómo son capaces de hacer eso los que componen esas canciones? ¿Por qué lo sentimos? O mejor dicho: ¿Por qué queremos sentirlo?

Supongo, que aunque no es lo mismo, es bastante parecido a cuando al leer un texto, ya sea relato, poema o una novela laaargisiima, sentimos en nuestra piel todo lo que el autor nos está trasmitiendo. Nos volvemos protagonistas de una historia, que en el caso de la música, es la nuestra, aunque no la hayamos vivido.

Habréis notado, que acompaño bastantes entradas con canciones, que, aunque no tengan nada que ver con el texto o con el momento en el que tomaron vida, fueron y son unas canciones que nunca dejé ni dejaré de escucharlas, porque al oírlas, descubro que dicen todo lo que no soy capaz de expresar con palabras y me alientan, dejando volar mi imaginación para poder narrar todo lo que mis palabras son capaces de contar.


¡Que guay colega, ya no te da palo! Y cómo a mi me la trae al pairo… (Traducción, sigue leyendo…)

miércoles, 5 de mayo de 2010

Os voy a contar, por lo que hoy, me he ido riendo en el coche, pensando por qué decimos algunas palabras o frases “compuestas”, coletillas más bien, sin que tengan sentido. (Aunque lo tengan…)


Me explico, a veces estamos acostumbrados a decir frases/ palabras “típicas”, “coloquiales”, o "que se dicen según la época o el lugar en el que vives", ejemplo: "Guay", “Colega”, "TRONCO" (ésta me encanta, o su derivado Trons, y me gusta oírsela decir a mi padre, claro que a mi me llama tronca, pero bueno)... Sí, que sé, que siguen diciendo, porque son palabras que no pasan de “moda”.
Nano, expresión levantina muy conocida, Gguah.e (pronúnciese guaje), típica en algunas zonas del norte y Sudamérica, en dónde se dice mucho Mija/o, independientemente de que sea tu hijo o el del vecino.

¿Y la coletilla “¡Guaaalaaa!”? (Traducción: ¡Guala!)... ¿Pero… ya no puedo decir ¡haaaalaaaa!? Traducción: (¡Hala!)...

¿Y de las frases? ¿Qué me decís de “me da palo”?. En mi adolescencia ésta frase, se utilizaba para decir, que algo te daba vergüenza, pero ahora, ésta, se utiliza para expresar muchas otras sensaciones.
Se crean expresiones nuevas y diferentes significados, dependiendo de dónde vivas. Otras se mantienen, por los siglos de los siglos.

Me la trae al pairo, por ejemplo, de toda la vida ha sido: me la trae floja…

El caso; que me lío, es que estaba en el súper, dejando encima de la cinta transportadora la compra y una mujer dirigiéndose a la cajera, le ha dicho algo (lo que le preguntó/comentó, ni idea, yo estaba a lo mío) pero lo que si escuché a la perfección fue la contestación de la empleada:

“Sí, muchas gracias mi niña

Hasta aquí todo bien, pero, da la casualidad, de que en el cajero, delante de mí sólo estaban: un chico jovencito, un señor y la mujer a la que le había contestado la cajera.
Bien, ¿si la cajera es de aproximadamente unos 30 años y la señora a la que muy cariñosamente, ésta le llamo “niña”, es una anciana de unos 80?, la pregunta es, ¿pero, mi niña, cómo que mi niña, la está tomando el pelo o qué?
Respuesta: No, aquí, debe ser bastante típico decirlo, cómo aquella vez que fui a comprar una televisión a una tienda muy popular y el dependiente, sin conocerme, va y me suelta:

“Espera un momentito, que ahora te atiendo “mi niña””.

Claro, levanté la ceja, mientras asentía con la cabeza y pensé:
“No sé si va a venderme la tv o a ligar conmigo...O las dos cosas… “
-------------------------------------------------------------------------------------------------

Y yo me pregunto… Cuestión de confianza

martes, 27 de abril de 2010

¿La confianza, nace, se hace o simplemente surge?

¿Hasta que punto confiamos en las personas?
¿Y por que lo hacemos?
¿Cuanto tiempo se necesita para saber si esa persona es de confianza?
¿Por qué tiene esa persona el privilegio de saber cosas/pensamientos que rondan en tu cabeza?
¿Qué nos hace pensar qué esa persona es digna de saber todo lo que le cuentas?
¿Por qué soy la persona indicada para escuchar sus más profundos sentimientos/añoranzas/deseos/desgracias/alegrías…?
¿Qué hacemos para poder confiar y que confíen?
¿Cuándo lo sabes realmente?
¿Se mide el grado de confianza dependiendo de las personas con las que trates?, me explico, ¿dividimos la confianza, dependiendo de la persona con la que tratamos, dependiendo de lo que necesitemos en cada momento? (Quizás no me he explicado muy bien…o quizás sí…)
¿Por qué algunas veces, damos mas de lo que nos piden y viceversa?
¿Recibimos la “confianza que reflejamos” o damos la “confianza que recibimos”? o ¿…ninguna de las dos…?
¿Tan grande es la necesidad de tener un confidente ajeno, alguien que no esté día tras día en nuestra vida y que aunque de su boca no salga palabra alguna, necesitemos irremediablemente que sepa cómo y porqué nos sentimos así?
Quizás se me ocurran más preguntas…y si a vosotros también no dudéis, escribírmelas… También podéis darme respuestas a estas preguntas, que yo todavía las estoy pensando…

1000 y UNA rarezas…. (Raro, no digo diferente, sino RARO.)

miércoles, 7 de abril de 2010

Verde lo sustituyo por morado, entonces la frase en cuestión queda tal que así:
“más raro que un perro morado”, ¿Por qué?... porque, verdes hay muchos…y parece que últimamente el morado también está de moda…puede que vuelva a cambiar el color…no sé, ya veré…
En mi caso…ni verde, ni morado, ni naranja, ni rosa…índigo, tal vez…puede que una mezcla de mis colores favoritos…porque…soy rara, (no tanto como algunos/as piensan, pero mucho más de lo que yo creo.)
Bueno…hasta mi gata es rara…

Os diré una de mis rarezas, que no manías. Bajo mi punto de vista, creo que muchas veces las confundimos. Me explico, para mí, las manías son acciones, que difícilmente puedes explicar, las rarezas son actitudes y conceptos de las que tienes mil y un argumentos para decir porque piensas y actúas así…
A ver una de mis muchas rarezas es: Que lo hago casi “todo” al revés, bueno mejor dicho de “otra forma”, bueno, ¡que leches!, que consciente u inconscientemente, tengo que llevar la contraría a los demás en todo lo que hago y digo. Me explico: en el trabajo por ejemplo (un lugar en el que todos saben, dicen y redicen lo rara que soy…pero estoy por decir, que hasta les gusta que sea así…) bueno, lo que estemos haciendo se hará de izquierda a derecha, menos yo, que lo haré divinamente de derecha a izquierda, que se coge en vertical, pues yo en horizontal…así con la mayor parte de lo que hacemos…

No lo hago a propósito, me sale innato, pero no sólo en el trabajo, si no en mi vida en general.
Cuando dicen eso de…: “es que todo el mundo lo hace así…porque se hace así”
Mi respuesta es: “poco me importa a mí cómo lo hagan los demás... yo lo hago así “

Diferente, no es ser raro, es simplemente, ser diferente y RARO, es ser raro.

Me gusta ser rara, no me importa que me digan que lo soy, es más, me encanta ver cómo la gente se sorprende cuando afirmo que lo soy, que se extrañen cuando digo que me siento tremendamente orgullosa de ser rara. Y creo que es, porque nadie se ha parado a pensar lo que significa la palabra RARO/A.

Normalmente atribuimos un significado malévolo a esa palabra, cuando realmente no es así. El diccionario de la Real academia Española de la Lengua lo define tal que así:


raro, ra.
(Del lat. rarus).
1. adj. Que se comporta de un modo inhabitual.
2. adj. Extraordinario, poco común o frecuente.
3. adj. Escaso en su clase o especie.
4. adj. Insigne, sobresaliente o excelente en su línea.
5. adj. Extravagante de genio o de comportamiento y propenso a singularizarse


No digo más…

Y yo me pregunto: ¿El tiempo nos vuelve mas fuertes...o no?

jueves, 18 de febrero de 2010
Eso de que el tiempo lo cura todo, no sé yo si es verdad.

Porque, no es el tiempo lo que hace que el dolor desaparezca, sino la falta de memoria.
La mejor cura es el olvido, o mejor, lo que nos enseña al saber que quizás algún día, nos volvamos inmunes a volver a sufrir por lo mismo.
Algunas veces, es bastante fácil olvidarte de lo que te ha sucedido, me refiero, a pequeños disgustos, decepciones y demás, incluso hasta algunos momentos divertidos, son rápidamente olvidados. Pero en otras ocasiones, es tal la sensación de ahogo, frustración y decepción, que se queda ahí, guardado en un rinconcito de nuestra memoria y por mucho que queramos somos incapaces de olvidarnos del dolor que nos provocó y el que todavía a nuestro pesar, tenemos. Y claro, como cada cierto tiempo, las situaciones se repitan, lo pequeño deja de ser tan pequeño y lo grande termina siendo descomunal.
Cada cual, mide su umbral en cuanto al dolor que puede soportar, algunas personas se derrumban rápido, ni siquiera les da tiempo a darse cuenta de que les pasa, otras, superan todo lo inexplicable y el día que creen van a estallar aguantan un poco más, sin percatarse de que algún día, todo, terminará por desplomarse.
También tenemos a los afortunados, aquellos que miran la vida de una forma diferente, que no rara, sino encantadoramente diferente; esas personas, a las que les gusta vivir su vida, sólo su vida, esas personas a las nada ni nadie les afecta, esas personas que siempre se levantan con una sonrisa y se acuestan sabiendo que al despertarse, volverán a reír.
Y yo, me pregunto, ¿Por qué?, ¿Por qué no podemos desechar aquello que nos hace daño?, ¿Por qué tenemos en un recuerdo presente, el dolor que nos causaron? Si aprendemos de los errores y de los aciertos, de las personas que nos rodean e incluso de nosotros mismos, ¿Por qué seguimos dando una oportunidad a todo lo que nos hace mal?, ¿Masoquismo? ¿Bondad? ¿Ó simplemente resignación?
Muchas veces decimos, “el tiempo todo lo cura”, ó, “lo que no te mata te hace más fuerte”, y la verdad , no sé si alguna de esas cosas será cierta, pero a veces funciona y si no es así, hacemos que funcionen esas frases, a mi entender inspiradas por el dolor y la locura. (Gracias por tu sabia locura Nietzsche).

Cada día, recuerdo y hago todavía más mía, la frase que le dije a mi amiga Evi: NO TE ARREPIENTAS DE LO HECHO, SOLO DE NO PODER OLVIDARLO.