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Gatuna

martes, 2 de noviembre de 2010
Acurrucada
En tu pelaje el sol,
Soñando estas.

Acariciándote
Limpiando tu rostro.
Cierras los ojos.



Pequeña, curiosa, coqueta, seductora, alerta, mística, desconfiada, traviesa,lista, adormilada, intrigante, desafiante, insoportable, mimosa, cargante, independiente, egoísta, cariñosa, consentida, silenciosa, fiel, calculadora, individualista, tierna, cansina, arisca, limpia, juguetona, feliz, libre, excitada, agobiante, apacible, complaciente, glotona, rara, gordita, parlanchina (a tu manera…), dulce y bellami preciosa gatita.



1000 y UNA rarezas…. (Raro, no digo diferente, sino RARO.)

miércoles, 7 de abril de 2010

Verde lo sustituyo por morado, entonces la frase en cuestión queda tal que así:
“más raro que un perro morado”, ¿Por qué?... porque, verdes hay muchos…y parece que últimamente el morado también está de moda…puede que vuelva a cambiar el color…no sé, ya veré…
En mi caso…ni verde, ni morado, ni naranja, ni rosa…índigo, tal vez…puede que una mezcla de mis colores favoritos…porque…soy rara, (no tanto como algunos/as piensan, pero mucho más de lo que yo creo.)
Bueno…hasta mi gata es rara…

Os diré una de mis rarezas, que no manías. Bajo mi punto de vista, creo que muchas veces las confundimos. Me explico, para mí, las manías son acciones, que difícilmente puedes explicar, las rarezas son actitudes y conceptos de las que tienes mil y un argumentos para decir porque piensas y actúas así…
A ver una de mis muchas rarezas es: Que lo hago casi “todo” al revés, bueno mejor dicho de “otra forma”, bueno, ¡que leches!, que consciente u inconscientemente, tengo que llevar la contraría a los demás en todo lo que hago y digo. Me explico: en el trabajo por ejemplo (un lugar en el que todos saben, dicen y redicen lo rara que soy…pero estoy por decir, que hasta les gusta que sea así…) bueno, lo que estemos haciendo se hará de izquierda a derecha, menos yo, que lo haré divinamente de derecha a izquierda, que se coge en vertical, pues yo en horizontal…así con la mayor parte de lo que hacemos…

No lo hago a propósito, me sale innato, pero no sólo en el trabajo, si no en mi vida en general.
Cuando dicen eso de…: “es que todo el mundo lo hace así…porque se hace así”
Mi respuesta es: “poco me importa a mí cómo lo hagan los demás... yo lo hago así “

Diferente, no es ser raro, es simplemente, ser diferente y RARO, es ser raro.

Me gusta ser rara, no me importa que me digan que lo soy, es más, me encanta ver cómo la gente se sorprende cuando afirmo que lo soy, que se extrañen cuando digo que me siento tremendamente orgullosa de ser rara. Y creo que es, porque nadie se ha parado a pensar lo que significa la palabra RARO/A.

Normalmente atribuimos un significado malévolo a esa palabra, cuando realmente no es así. El diccionario de la Real academia Española de la Lengua lo define tal que así:


raro, ra.
(Del lat. rarus).
1. adj. Que se comporta de un modo inhabitual.
2. adj. Extraordinario, poco común o frecuente.
3. adj. Escaso en su clase o especie.
4. adj. Insigne, sobresaliente o excelente en su línea.
5. adj. Extravagante de genio o de comportamiento y propenso a singularizarse


No digo más…

Periodo de adaptación

martes, 26 de enero de 2010
o...sabía que era rara pero no tanto...

Hoy, me he dado cuenta de un dato bastante importante en mi vida, un dato, que creía estaba bastante claro, pero parece ser que no es así…hoy…me he dado cuenta…dónde vivo.
A ver…la primera sorprendida he sido yo, creí, que ya tenía superado todo eso de la adaptación, la cual por cierto me llevó por el camino de la amargura los dos primeros años y…creía que ya me conocía el camino pero…va a ser que no…bueno hasta hoy. Estaba llegando de un viaje corto y al entrar en la ciudad, he mirado un momento hacia arriba, hacia un puente y detrás de él, allí en el fondo, con una iluminación dorada está uno de los más bellos monumentos de esta ciudad. Han sido sólo unos segundos, pero cuando he visto la catedral al fondo, me he dado cuenta y no he podido evitar decir: “…Pero, si estoy viviendo aquí…”
Es raro, lo sé, pero las rarezas forman parte de mi vida y aunque me sorprendiese en un primer momento, después no le he dado más importancia.
Pero he llegado a la conclusión de que si vuelvo a marcharme para vivir en una ciudad a la que llegue sin ninguna motivación y con la esperanza de abandonarla pronto, que pase el tiempo y no sea así, el periodo de adaptación hasta darme cuenta de que estoy viviendo ahí y considerarla mi hogar será: …de 8 años……. ¡La leche!



Y con esto concluyo; gracias Fito & los Fitipaldi, por hacerme sonreír mientras canto estas palabras vuestras con la que me siento profundamente identificada…”…Raro, no digo diferente digo raro, no sé si el mundo está al revés o soy yo el que está cabeza abajo…”