inamovible

viernes, 12 de julio de 2013



Creo, que ya va siendo hora de parar, de quedarme quieta… completamente inmóvil y únicamente observar.


Ver detenidamente esos arenosos caminos y no pensar por cual de ellos he de avanzar, no imaginarme a dónde me llevarán…sólo mirarlos, detenerme ante ellos y dejar que sea el tiempo el que me rompa.


Un paso tras otro, caminando despacito mientras se aceleraba el camino, me he ido rompiendo poco a poco igual que las olas rompen las rocas, igual que los truenos le gritan al silencio…


…Qué más da ya si reír o llorar, si las lágrimas inundan una sonrisa que escapa del llanto y las palabras se pierden antes de escribirse por no querer ser encontradas…


Aquí me quedo, inerte pero no indiferente, esperando que al amanecer o en cualquier otro momento, mis ojos se cierren, mis pies se muevan y mi camino me encuentre.

                                                                                 Imagen cedida por Marisa D.

Estoy...

miércoles, 24 de abril de 2013

Perdida…

 Y con los ojos bien abiertos, busco por todos los rincones y fijo la mirada en el vacio cuando mis pensamientos se paran. 

No encuentro el sentido, tampoco el sentimiento y por más que camino y rebusco entre los huecos del tiempo, el sendero; cuesta arriba, se agrieta; se rompe y abajo en el vacio, muros de hierro, que no de piedra, visten el subsuelo.

 Una vez creí correr por el cielo y así debió ser porque tan rápido se aceleraron mis pasos, que no recuerdo ni tengo cicatrices del calor del universo. …

Y contemplo a la belleza, que sentada eriza su bello observando como el día, también perdido, busca el chispeante amor de la oscuridad estrellada. …

No hay más.



Esther...

jueves, 17 de enero de 2013

"Rayo de sol"...
...No dejes que la lluvia apague tu fuego...



Gotas de sal
Acarician el día.
Entre mis dedos
Lágrimas de arena
Bebiendo del cielo,
Y en mi piel
Marcas olvidadas
Añoran tu recuerdo.
Sin ti, es por eso
Que te deseo.
Amaneceres perdidos
Revuelven tu ocaso,
¡Rayo condenado
Mueres sin tocarme!…
...Mientras lloras,
Sigilosos se marcan
               Tus pasos en la lluvia.                       


Foto cedida por Alexander J.L

El Final

martes, 8 de enero de 2013

Desisto…estoy cansada, así que tiro la toalla. 

Y ahora, que la veo ahí en el suelo, lo único que pienso es: “¿Por qué cogí la toalla blanca?, Debí haber cogido la azul oscuro…Así, se notarían menos las manchas, que con el tiempo enturbiarán su color."

Es una pena… Al menos, no se mojará, porque hace mucho tiempo que no llueve y el cielo aunque está plagado de nubes, son tan blancas como ella; parece que sonríen. 

Espero que vuelva el viento, ese que días atrás azotó tan fuerte los días que movió las secas hojas que arropaban el gris suelo y que revoloteando, las devolvió dónde ellas se encontraban cómodas, en lo más alto, más y más alto que lo que fue su hogar. 

No sé todavía, por qué me ha costado tanto liberarme de ella, y ahora que la veo ahí tirada y desprotegida no parece tan pesada cómo para haberme librado de ella tan pronto, pero mientras la sostenía sobre mis hombros, el tiempo, pasaba tan rápido y tedioso que las sensaciones aturdidas, se enojaban mientras sonreían.

Es una lástima, debí haber cogido la azul oscuro…
 

Mi regalo de reyes

domingo, 6 de enero de 2013

Día de Reyes Magos…se supone que siempre ha de ser un día especial, cargado de emociones, un despertador silencioso que cada 6 de enero al alba suena para abrir los ojos de los niños y puede que de algún adulto también. Bien, no es triste decir, que en mi caso no fue, ni es así. La emoción que representa a día de hoy, este día, es la de tener suerte y que en el primer cachito de roscón aparezca el “regalito”, esa figurita inservible, pero, coleccionable… No tiene nada que ver con esa ilusión infantil que fomentan hasta que un día desaparece, no, no me malinterpretéis, tengo buenos recuerdos de este día, recuerdos, colocando los zapatos en fila, llenando los vasos de leche, sonriendo a mi madre, vigilando a mi abuela…porque, aunque no rompiese papel de colores, siempre he tenido algún “regalo”. Inocencia rota desde hace muchos años, que, algunas veces se me hace difícil salvaguardar. Hoy, por un momento me he olvidado y al despertar he ido corriendo a buscar mis zapatos, porque sabía que en uno de ellos, estaba mi regalo: 
 

" Buenos días querida niña, un regalo para todo el año como tú siempre has querido:

Tus Propósitos para el 2013:

1… Sonríe, sin excusas, Sonríe. Si la has perdido, búscala, no te será difícil encontrarla…

2… Abre los ojos…mira a tu alrededor…

3…Escucha atentamente los extraños balbuceos ajenos, escucha atentamente a tu voz…

4… Insiste en tus sueños…

5… Desiste de quién no te hace soñar…

6… No busques al destino en cada señal…únicamente, síguelas…

7… No tengas miedo…

8… Enamórate del silencio…

9…Si no terminas lo que empezaste, no pasa nada… Este año el reloj empieza de nuevo, pero no dejes que   suene…

10… No sufras por nadie y ese nadie te incluye a ti…

11… Ama de la misma manera en la que te amen y dile al amor que lo estas esperando…

12… Renuévate cada día…

13… Te lo mereces, así que, sé FELIZ…

Atentamente, Los Reyes Magos de Oriente."

aether

jueves, 4 de octubre de 2012

Fui mar y entre olas rompí deseos que con blanca espuma desaparecieron. 

Fui tierra y con grietas secas hice desaparecer las huellas que débiles marcaron mi piel.

Fui fuego y apagué el infierno intentando conquistar el cielo para poder así, convertirme en una estrella.

Fui sol y rodeado de nubes besé a la luna, mientras mis rayos iluminaban la noche y el día se vestía entre colores después de la fuerte lluvia.

Fui flor y rasgué mis pétalos con las espinas de la rosa que siempre quise ser. 

Ahora, quiero ser viento y volar…volar por el cielo; acariciando las flores; avivando el fuego; levantando la tierra; liberando al sol…

…Quiero ser viento, y así poder convertirme en la brisa del mar. 



La musicalité-Brisa 

Sin ti

lunes, 4 de junio de 2012

Gotas saladas abrazan mis ojos mientras el sol, tímido, rocía huecos mojados de las grises calles. 
Apoyada en el alfeizar de la ventana, sujeto mi rostro, viendo pasear al tiempo entre la gente que como todos los días, camina sin pensar, sujetando pesadas bolsas, charlando con las mismas personas, mirando sin ver, los brillantes colores que el cielo ilusionado refleja sobre el cemento.

Salada sonrisa me turba en silencio, al darme cuenta que sin querer me estoy olvidando de ti, al darme cuenta de que tú, nunca querrás recordarme.

Ruidosos colores suben sin esfuerzo la estrecha cuesta que mis pies mil veces han caminado y los miro, deseando saltar de esta ventana hacia ellos y volar subida en su caparazón brillante, esperando oler el mar, esperando así, encontrarte.

Pocos días me han separado de ti y entre fingidas palabras y cordiales alabanzas, construyo con ladrillos de papel, un inmenso muro que me proteja de los pasos que nos alejan, de los silencios que nos invaden, de las miradas, que ciegas, me rompen.

Gotas saladas que desbaratadas entre mis dedos recuerdan de nuevo tu rota voz e imaginan, cómo tus manos sujetan mi rostro y sueñan, cómo tus pardos ojos, fascinados, acarician la sonrisa que enamorada se rompe en mis labios.

Salada sonrisa ahogada entre gotas salíferas, perdida entre nubes blancas, cansada del silencio que la calla, olvidada y triste, por no sentir el batir de tus pestañas.